
<p>Ya hemos contado lo fcil que resulta entrar subrepticiamente en Internet, en el ordenador o en el mvil de cualquiera. Si alguien mnimamente avezado conoce la direccin de correo y el nmero de telfono de alguien hay millones de espabilados que se enteran de las conversaciones, los datos guardados, los chats y los correos sin mayor problema.</p><p>Y si un informtico viene a nuestra casa a arreglar el ordenador, ms vale que no sea un cotilla. Porque, si no, nos enchufa un "trol" y es como si tuviera nuestro ordenador abierto en su casa. Y ah ya aparecen hasta las conversaciones de WhatsApp. Y ya hay agencias que se dedican a ello por unos pinges beneficios. Si un marido o una mujer celosos o un desaprensivo quieren saber lo que uno habla o escribe slo tiene que contratar a una de estas empresas. Tan ilegales como difciles de detectar.</p><p>Tambin conocemos la guerra ciberntica que se ha desatado entre China y Estados Unidos, por mucho que lo nieguen. Y una cosa es que un pas se defienda de esos ataques y, otra, que el imperio americano, el ms libre, segn ellos, se dedique a hurgar en las conversaciones confidenciales de los ciudadanos, pues ello atenta contra la libertad y la intimidad de las personas. Por mucho que Obama lo defienda en aras de la seguridad. Porque en nombre de esa seguridad se inculcan los derechos humanos. Slo en un mes, Estados Unidos ha recopilado, en Facebook, Google, Hotmail, Yahoo, Apple y Skype, ms de cien mil millones de datos de los rastreos informticos de los servicios secretos. Y no parece que en el pas americano haya tal nmero de delincuentes, ni tal nmero de rdenes judiciales.</p><p>El Reino Unido, como ha denunciado "The Guardian", est en el mismo caso y el Parlamento Britnico estudia si el Centro de Inteligencia se dedica a estos repugnantes menesteres de meterse en casa ajena sin permiso. Ya hemos hablado del Gran Hermano. Que Internet, esa herramienta poderosa y maravillosa, esa red que nos permite navegar por el mundo desde casa, comunicarnos con cualquier rincn del mundo o leer El Imparcial, tiene unos peligrosos agujeros en su red por los que se puede colar cualquiera. Nunca la intimidad del hombre ha estado tan al descubierto.Hasta en Luxemburgo se ha descubierto que los servicios secretos espiaban nada menos que al Gran Duque y al primer ministro para luego grabar sus conversaciones. Y lo que no sabemos En Espaa, al igual que en todo el mundo, la Polica tiene un equipo especializado en Internet que se dedica a rastrear en los ordenadores. En teora, siempre por orden judicial. En teora.</p><p><a href="http://www.elimparcial.es/nacional/facebook-google-hotmail-skype-una-puerta-abierta-124133.html">Keep reading...</a></p>